Si encontrás algo más fino que el filo de tu silencio sólo entonces te amaré. Rebuscada tu respuesta tanto como tu cabeza tenía que ser mujer. Yo sólo quería unos mimos, un suspiro de tu ombligo, una sopa con sabor. Eras un rompecabezas disfrazado de princesa eras puro rock and roll. De este amor que nunca vio la luz. Aunque a veces digo basta en las noches de subasta me la juego hasta ganar. Como toda señorita eras bien histeriquita eras una ola en el mar. Siempre cinco para el peso, siempre abrazo, nunca un beso, y ahora ni torta ni pan. Sólo me quedan recuerdos de ese sueño momentáneo viejos tiempos de adicción. A planteos poco cuerdos al placer del desengaño a la dulce confusión. ♪
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